Neuropatía diabética: señales de alerta y cómo prevenir complicaciones
La neuropatía diabética es una complicación de la diabetes que aparece cuando los niveles elevados de glucosa en sangre dañan los nervios. Aunque puede afectar distintas partes del organismo, suele presentarse con mayor frecuencia en las piernas y los pies.

La forma más frecuente es la neuropatía periférica, que generalmente comienza en los pies y puede extenderse hacia las piernas, las manos y los brazos. El dolor y el ardor suelen intensificarse durante la noche.
Uno de los principales riesgos es la pérdida de sensibilidad en los pies. Una persona puede sufrir una herida, ampolla o quemadura sin darse cuenta, lo que aumenta el riesgo de infección y úlceras.
La enfermedad también puede afectar los nervios que controlan funciones involuntarias del organismo. En estos casos pueden aparecer mareos al ponerse de pie, alteraciones de la presión arterial, problemas urinarios, estreñimiento o diarrea, digestión lenta y dificultades sexuales.
Existen además otras formas de neuropatía, como la proximal, que puede provocar dolor y debilidad en los muslos, caderas o glúteos, y la focal, que afecta un nervio específico y puede generar alteraciones en la visión, debilidad facial o problemas en las extremidades.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con una evaluación médica de los síntomas y antecedentes. El profesional puede revisar la fuerza muscular, los reflejos y la capacidad para percibir el tacto, el dolor, la temperatura y las vibraciones.
También pueden realizarse pruebas como el examen con monofilamento para evaluar la sensibilidad de los pies. Dependiendo de cada caso, pueden solicitarse estudios de conducción nerviosa, electromiografía u otras pruebas para analizar el funcionamiento del sistema nervioso autónomo.
La consulta temprana es fundamental ante la aparición de ardor, hormigueo, dolor o debilidad en manos y pies, especialmente si estas molestias afectan el sueño o las actividades diarias.
También es importante acudir al médico ante heridas en los pies que no cicatrizan, signos de infección, alteraciones en la digestión o la micción, mareos o desmayos.
El control de la diabetes, una medida fundamental
Mantener la glucosa dentro del rango establecido por el profesional de salud es uno de los principales pilares para prevenir o retrasar el avance de la neuropatía. También es importante controlar la presión arterial, mantener un peso saludable, llevar una alimentación equilibrada y realizar actividad física de manera regular.
El cuidado de los pies merece especial atención. Revisarlos periódicamente permite detectar heridas o lesiones que podrían pasar inadvertidas debido a la pérdida de sensibilidad.
Además, se recomienda evitar el tabaco, ya que puede reducir la circulación sanguínea hacia los pies y dificultar la cicatrización.
La neuropatía diabética no tiene una cura definitiva, pero un tratamiento adecuado puede ayudar a retrasar su progresión, controlar el dolor y prevenir complicaciones. Cualquier tratamiento complementario, suplemento o terapia debe ser consultado previamente con un profesional de salud.
Segui el debate en Nande Stream
Analisis y conversacion en vivo sobre la actualidad paraguaya


