Baja del deseo sexual: estrés, problemas hormonales y experiencias de infancia pueden influir
El sexólogo Ariel González explicó que la disminución de la libido puede tener causas físicas, emocionales y sociales, por lo que recomienda una evaluación profesional antes de atribuirla únicamente a problemas de pareja.

“Lo primero que evaluamos ante la baja del deseo es la base orgánica, descartando alteraciones hormonales, hipertensión o cuadros de anemia que restan energía física”, señaló durante una entrevista en El programa ese, de La Tribu 650 AM.
El especialista explicó que problemas hormonales, diabetes, mala nutrición y otras condiciones de salud pueden afectar la energía y, en consecuencia, la vida íntima. A esto se suma el estrés cotidiano, que puede terminar repercutiendo en las relaciones de pareja.
Cuando el pasado también influye
González también señaló que las experiencias traumáticas durante la infancia pueden dejar consecuencias en la vida adulta. Según los datos mencionados del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, en Paraguay se registran en promedio 14 denuncias diarias por abuso contra menores.
“En la consulta psicológica vemos constantemente los resultados de personas que sufrieron abusos en la niñez desarrollando miedo o rechazo a la intimidad”, advirtió.
Estas experiencias pueden influir en la forma en que una persona establece vínculos y vive la intimidad, por lo que el abordaje profesional puede ser necesario para comprender el origen del problema.
El sexólogo también marcó una diferencia importante dentro de las relaciones de larga duración: dejar de sentir deseo sexual no significa necesariamente haber dejado de amar a la pareja.
“Amar a una persona y desearla son dos procesos distintos que muchas parejas confunden cuando dejan de tener intimidad manteniendo solo el rol social”, explicó.
Pantallas y nuevas formas de relacionarse
Otro factor señalado por González es el impacto de las redes sociales y las plataformas digitales, especialmente entre los jóvenes. La búsqueda constante de aprobación virtual puede modificar la forma en que se construyen los vínculos y reducir el contacto afectivo presencial.
“Las personas se están acostumbrando a gratificaciones virtuales mediante me gustas en redes sociales sustituyendo el abrazo y el contacto afectivo real”, sostuvo.
La recomendación ante una disminución persistente del deseo es buscar una evaluación profesional que permita determinar si existe una causa física, emocional o relacionada con la dinámica de pareja.
La libido no depende de un solo factor. Identificar qué está afectando la vida íntima es el primer paso para encontrar un tratamiento o acompañamiento adecuado.
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