El ñandutí: el encaje de araña que convirtió a Itauguá en capital artesanal del Paraguay
Esta técnica de tejido en agujas, de origen europeo adaptada por las mujeres paraguayas, es uno de los símbolos artesanales más reconocidos del país en el mundo.
Redacción Ñande Stream·28 de abril de 2026
En la ciudad de Itauguá, a pocos kilómetros de Asunción, las mujeres tejen desde hace siglos uno de los encajes más delicados y reconocibles del mundo artesanal: el ñandutí. Su nombre en guaraní significa tela de araña, y efectivamente, cuando se observa este tejido circular y radiante, la comparación es inevitable.
El ñandutí tiene su origen en los encajes de bolillos traídos por los colonizadores españoles en el siglo XVII. Las mujeres paraguayas, con su creatividad e identidad propia, adaptaron la técnica a la aguja y crearon un estilo nuevo, más colorido y con diseños que incorporan elementos de la naturaleza y la cultura local.
Cada pieza de ñandutí es única. Se teje sobre almohadillas circulares usando agujas y hilos de colores, siguiendo patrones radiales que van desde el centro hacia afuera. Una pieza de tamaño mediano puede tardar varias horas en completarse, dependiendo de su complejidad y el número de colores utilizados.
En 1984, el Estado paraguayo declaró al ñandutí como Patrimonio Cultural de la Nación, reconociendo su valor artístico y su importancia como expresión de la identidad femenina e indígena del país.
Hoy el ñandutí se exporta a todo el mundo en forma de manteles, cuadros, joyería y souvenirs. Itauguá celebra cada año un festival nacional que reúne a artesanas de todo el país y atrae visitantes de todo el mundo que quieren ver de cerca cómo nacen estas telarañas de hilo.
El ñandutí tiene su origen en los encajes de bolillos traídos por los colonizadores españoles en el siglo XVII. Las mujeres paraguayas, con su creatividad e identidad propia, adaptaron la técnica a la aguja y crearon un estilo nuevo, más colorido y con diseños que incorporan elementos de la naturaleza y la cultura local.
Cada pieza de ñandutí es única. Se teje sobre almohadillas circulares usando agujas y hilos de colores, siguiendo patrones radiales que van desde el centro hacia afuera. Una pieza de tamaño mediano puede tardar varias horas en completarse, dependiendo de su complejidad y el número de colores utilizados.
En 1984, el Estado paraguayo declaró al ñandutí como Patrimonio Cultural de la Nación, reconociendo su valor artístico y su importancia como expresión de la identidad femenina e indígena del país.
Hoy el ñandutí se exporta a todo el mundo en forma de manteles, cuadros, joyería y souvenirs. Itauguá celebra cada año un festival nacional que reúne a artesanas de todo el país y atrae visitantes de todo el mundo que quieren ver de cerca cómo nacen estas telarañas de hilo.
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